Así como cuando fui pasando por el sendero de la vida,
por una calle sin
color, sin alma, sin pasión,
y de repente vi una
flor,
la cual hizo que todo
el paisaje,
el firmamento y las
estrellas
tomaran un color
brillante, hermoso,
una tez cálida como
tu piel,
piel que quisiera
estuviera entre mis brazos.
Esa piel canela, que
emana pura esencia femenina.
No me preguntes como
lo sé,
porque no hay que
acercarse a tí,
solo con mirarte de
lejos
puedo sentir esa
fuerza electrizante,
que recorre todo mi
cuerpo
y me hace soñar y
suspirar como un loco.
Perdóname si parezco
un desquiciado,
pero es que así me
siento por no poder tenerte a mi lado.
Te siento sin tenerte
y te extraño sin besarte,
son esas cosas que
solo tú puedes hacerme sentir.
Cosas que hasta un
ciego vería,
cosas que hasta una piedra sentiría.
Espero poder verte
otra vez en la lejanía.
No quieras saber
quien soy.
Soy solo un soñador,
que es más feliz
desde que te vió.
Gracias por
existir.
No pido más.
Tuyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario