sábado, 5 de diciembre de 2015

La’ moitt (#8 Tiempos de Universidad)

No me esperes esta noche. 

No me esperes mañana.
 
Ayer pudiste esperarme,
pero al no saber nada,
me quisistes tener la otra semana,
sin saberlo tu corazón
y ahora ya no te quiero como hombre,
pero si mi corazón late,
por tu hermosa amistad inquebrantable,
que es verdadera,
la cual no quiero perder
y va creciendo día a día
a pesar de la lejanía
y el poco tiempo que podamos hablar. 

No me abandones me dices,
acaso no sientes tú que mi corazón te acompaña,
como amiga y no como amante,
pues más vale una buena amiga que un mal amor. 

Si te digo esto es frente a Dios,
que fue, es y será testigo,
de todo lo que pasa en mi vida
y me ayuda a continuar,
dándome la fortaleza, 
que le pido entre lágrimas y sollozos. 

Él es mi amigo también en la alegría,
a quien le doy las gracias por despertar cada día
y quien me perdona
cuando a veces me olvido un poco de él. 

Te quiero mucho,
no sabes cuanto.
 
Si me llegara a casar e hijos pudiera tener,
quisiera te llegaran a conocer,
para que vean en carne y hueso,
qué es un pedacito de cielo. 
 
Cielo que es testigo
de la presencia de los luceros, la luna, el sol
y todo lo hermoso que se puede encontrar
con tan solo mirar y sin miedo a esperar,
solo sabiendo que lo que está ahí es hermoso
y siempre va a estar ahí. 
 
Cada vez que amanece, anochece,
llueve o hace sol, esta presente,
nunca ha faltado ni faltará
a menos que Dios lo disponga así. 
 
Gracias por como eres. 
 
Por tu gran cariño y sinceridad,
porque aunque estés allí y yo acá,
siempre pensamos el uno en el otro sin esperar,
solo deseándonos lo mejor mutuamente
y sabiendo que mañana ahí estaremos,
viendo un nuevo amanecer juntos
desde distintos balcones,
pero con la misma emoción y alegría
o melancolía que nos caracteriza como seres humanos. 
 
Eres especial, no lo olvides. 
No hay nadie igual a tí. 
 
Eres importante y puedes transmitir alegría
con tan solo una sonrisa al viento. 
 
Quizás crees que nadie te esté viendo,
pero ten por seguro que siempre alguien nos mira
y si tenemos una sonrisa a flor de labios,
los que te rodean podrán ser partícipes
de la alegría que puedas reflejar.
 
Pórtate bien siempre
y piensa y analiza bien las cosas antes de hacerlas
ya que aveces no hay vuelta atrás. 
 
Te quiero mucho. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario