Tu
reflejo en el mar
En la noche te encontré
y por primera vez te
miré
ahí supe que puede
nacer
un cariño inigualable
en un dos por tres.
Maravilla
incalculable,
belleza inigualable,
opacastes la luna
llena, y en su lugar estuvistes tú.
Tú y esa forma tan
tuya,
la cual quisiera que
mía fuera,
y así quitar toda
duda
de que tu amor para
mí no sea.
Se que no puedo pedir
tanto,
pero es que de tí
quiero todo.
Todo hasta la Z como
tu nombre
sin principio ni
final.
Y es que mi final
sería no verte más,
no sentir tu calor me
asfixia,
pues mi aire eres tú,
mi vida, mi luz, mi
cielo, mi sombra,
mi más preciado
tesoro,
el cual ya hoy adoro.
Cada rayo de luz, que
por mi ventana entró,
me decía que eres tú
la dueña de mi corazón.
La mujer de mis
sueños,
la que tanto esperé,
la que hoy anhelo que
me llegue a querer.
Un cariño hermoso,
un recuerdo
delicioso,
me dejastes con el
solo roze
de tus labios tan
carnosos.
Esperanza en mi
agonía,
es lo que tu me das,
por eso eres mi gran
amiga,
hoy y siempre lo
serás,
aunque de tí no
obtenga nada,
con tu mirada me
basta,
y así te digo hasta
mañana.
Te habla tu amigo
Dan,
el cual siempre...
Tuyo será.
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