Aquí, esperando poco a poco.
No sé que le diré cuando lo tenga
de frente.
Le preguntaré como le fué.
Y cuando me conteste: ¿qué haré?.
Perderme en su mirada eterna
y ver el caminar sin parar de su hermoso cabello.
Fuertes respiraciones, sí habrán.
Solo que trataré de tragármelas,
para no ser tan evidente.
Evidente digo, como si no me
conociera.
Toda mi vida es evidente, todos
lo notan.
No tengo que emitir palabra
alguna
y ya lo saben todo, solo por mi
expresión.
Me da miedo que se aleje.
Sé que se me acaba el tiempo,
pero creo que he logrado más,
que si lo hubiera planeado todo.
El lento surgir de las cosas,
me han podido ir encaminando.
Encaminando a su mirada.
Encaminando a su sonrisa.
Encaminando a su esencia.
Encaminando a su presencia.
Presencia que quisiera
nunca se apartace de mí.
Ya lo extraño.
Y cuando se aleja,
lo quiero aquí conmigo.
Creo que en realidad
no estoy tan confundida.
Solo no puedo creer,
que me esté pasando esto otra
vez.
Pensé que nunca volvería a sentir
esto.
Esto inexplicable que siento en
estos momentos.
Es como un ardor que va quemando
poco a poco todo mi ser.
El detalle es que no sé si lo he
demostrado.
En realidad, creo que he
trasmitido
lo equivocado sin querer
y no lo quiero perder.
Perder digo, como si lo tuviera.
Quisiera poder tenerlo pero por
su voluntad.
Que siga conmigo, hablándome,
porque así lo quiera.
En verdad, sí,
a veces me niego las cosas.
De verdad siento que lo aprecio
mucho.
Creo que lo estoy empezando a
querer.
Lenta, pero eficazmente,
se ha ido metiendo en mis huesos.
Ya hasta su respirar siento.
Pienso en él todo el día.
Muchas noches le soñé,
y anhelo soñarle hoy otra vez.
Soñar que me quiere,
soñar que me extraña.
Soñar que siente al menos
la mitad de lo que estoy
sintiendo.
Sonríe tan hermosamente,
que quisiera detener el tiempo
y saber que es feliz.
Feliz conmigo o sin mí.
Feliz con lo que le depare en
destino.
Maravillosamente
feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario