Maravilloso ser, dulce arrebato.
El cual sigue en mí a
cada rato
y me desespera aun en
ausencia.
Ese algo mágico.
Ese no se que,
que sólo tú me haces
sentir.
Un arcoiris de
sensaciones,
incomparablemente
exquisitas,
con un nuevo color
cada día.
Tu siempre aquí
y aunque lo niegue,
por dentro estoy
muriendo por tenerte
y arrancarte de mí de
un soplido
que dure eternamente.
Te quiero, porque te
quiero.
Te extraño, porque te
extraño.
Te anhelo y es el
viento
el que me susurra tu
nombre
y al instante mi
cuerpo responde,
y si no estás, tu
recuerdo cobra vida,
y asi sigo tan
perdida
surcando los cielos
de mi vida
y no quisiera
aterrizar.
Para qué,
para ver la cruel
verdad,
sigo triste, sola,
por eso te quiero
aquí conmigo,
porque eres esa
chispa en mi vida,
que en ocasiones me
quema y deja heridas,
que refrescas con
cada beso
y vuelves aun más
profundas
de repente y sin
razón cuando te alejas.
Quédate para siempre
o vete y no vuelvas.
Es ese término medio,
el que hace que mi
herida sangre,
que cada día se
vuelva más grande.
No hay comentarios:
Publicar un comentario