sábado, 5 de diciembre de 2015

DYL 658 (#9 Tiempos de Universidad)

Todo y nada,
es lo que tengo,
ahora y siempre. 

Brisa que acaricia mi piel
y se pierde con el viento,
sin detenerse un momento,
sólo pasa sin parar. 

Tu labio en el mío,
tu mano en mi brazo,
caricias lentas y eternas,
maravillosas y peligrosas,
que poco a poco me seducen,
que lentamente logran su pedido,
y en el instante ya no existo
pues te regalo mi piel,
mi alma, mi cuerpo y mis entrañas,
cada latido fuerte y lento a la vez
con un compás que no tiene final. 

No se que decir, solo te digo,
me gustó, me gusta y sé que me gustará
y al ser solo entre los dos, me gusta más,
pues me sabe a piel, a sudor,
al continuo éxtasis que puedo sentir
al solo verte de lejos. 

Lejos pero aquí,
así estaremos siempre. 

Sin importar los terceros,
pues nunca lo sabrán. 

Nunca sabrán que fui tuya.

Nunca sabrán que mío fuiste.
 
Como una estrella fugaz,
que solo los que la han visto saben que existe,
pues es algo hermoso, tierno y salvaje,
que no necesitó encajes,
piel con piel fue mejor. 
 
Gracias por no pedir nada,
el tiempo es oro y en estos momentos es mi tesoro,
el cual no tengo para compartir fijamente con nadie,
aunque contigo fue ganancia
y cuando quieras te puedo devolver el cambio. 
 
Aquí en el nunca jamás,
pero siempre aquí para lo que necesites. 
 
Tu admiradora silenciosa.

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