¿Qué necesitas? Pan, cobija, protección. No se qué más. Pero esto es temporal. Todo se acaba. Busca lo que perdura. Los recuerdos siempre están. Esas memorias que hacen que pueda irme lejos sin necesidad de partir de este lugar. Me traen alegrías y también gran dolor. Pero tanta queja para nada. Para seguir adelante. Porque esto no se detiene hasta que se detiene. Y luego lo que pasa seguramente alguien lo debe saber. Alguien lo debe haber vivido. Pero cómo digerir tanta información. Si al respecto sólo sé lo que vivo.
No tengas miedo, sé tu mismo y grítale al mundo, sí, soy yo y estoy orgullosa de serlo. :)
viernes, 8 de enero de 2016
Respirar
Hoy puede respirar. Tomar ese aliento tan deseado. Impulsar su espíritu. Aunque no basta con el mero hecho de tomar aire... hay que quererlo, ansiarlo. Quizá eso es lo que le falta. Fuerza, motivación. ¿Pero qué mejor motivación para volver a empezar, que sentir que lo perdiste todo?... Ni un susurro escucha. La nada ha llenado ese espacio. Pero no. No puede dejarse vencer tan dificilmente. Porque no ha sido fácil. Para nadie lo ha sido. Lo sabe muy bien. Lo malo es sentirlo como si fuese el mismo aire. Entra y sale ese dolor. No puede más. El detenerse se ve tentador. Parece y se ve a lo lejos como descanso. Pero no lo es.
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